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La economía del lenguaje, la poesía y el hecho curioso son los principales elementos para crear una historia que atrape al lector

Las dos escritoras colombianas señalaron que es indispensable crear estrategias narrativas para que los lectores y espectadores queden atrapados en las historias que ellas desean contarle. Incluso, afirmaron que sus libros no tienen un público fijo, puesto que han sido leídos por edades variadas. “La literatura no tiene una edad específica, porque nadie sabe quién va a leer un texto, un cuento, un libro”, afirmó Reyes. Asimismo, Pilar Lozano destacó que la clave para entretener al público es “buscar cosas curiosas que los animen a continuar con la lectura”.

Otro elemento usado por las autoras de literatura infantil es la musicalidad. Es decir, crear líneas sonoras, que rimen, que se queden en la memoria de los niños y que generen emociones en los adultos. “Nos vamos haciendo lectores por las voces que escuchamos, las voces de nuestros padres, abuelos y tíos que nos envuelven en las palabras” señaló Reyes. Adicional, destacó que es imprescindible el acompañamiento de los adultos en el proceso de lectura, puesto que “para el niño es encantador verse inmerso en ese hechizo de versos que van y vuelven” añadió.

Pilar Lozano agregó que los libros para niños aportan conocimientos que no son explicados en los colegios. “En mis obras, he querido transmitir esa historia colombiana que ni siquiera los adultos conocemos”, afirmó. El papel de los piratas en la independencia de Colombia es uno de los hechos históricos que ella reveló en “La historia, los viajes y la abuela”. “Para escribir este libro, tuve que agarrarme de las hazañas de los piratas, así conseguiría que mis lectores no abandonaran esos hechos desconocidos en el proceso de liberación del país” puntualizó.

 

Reyes destacó la necesidad de narrar para los niños el otro lado de la educación primaria, con su libro “El terror de sexto B”, ella quiso mostrar esos episodios negativos que los infantes viven en colegio. “Siempre nos dicen, los niños son lindos, tan bellos que estudian, pero no cuentan esos momentos difíciles que ellos enfrentan en las aulas de clase”, sostuvo. Diego Alejandro Ojeda Buendía, estudiante del Colegio Juan José Rondón agregó, “Ese libro es parecido a la realidad, dura”.

Del periodismo a la literatura infantil

Lozano Rivero fue periodista durante cuarenta años, y este oficio le despertó el deseo de escribir para las personas menores de edad, “el día que estuve en un buque oceanográfico y el capitán me dijo que los niños no podían estar allí, decidí contarles esa experiencia, acercarlos a esos lugares que les prohíben y que ellos quieren conocer”, aseguró. En “Socaire y el capitán loco”, ella guía a sus lectores por una experiencia debajo del agua. “Desde ese trabajo decidí migrar del periodismo a la literatura infantil”, añadió.

Para Reyes la imaginación, Para Lozano la realidad

Las dos escritoras difieren en el origen de su inspiración. “Para mí la literatura infantil nace de crear un mundo animado, sonoro, musical para el niño, que el recuerde y se sienta acompañado” sostiene Reyes. Lozano, en cambio, considera que es la realidad la que le brinda las historias que ella desea contarles a los niños. “Yo me mudé del periodismo, pero mantuve contacto con ese deseo de encontrar en la vida real las experiencias por decir”, afirmó. A su vez añadió que, si se queda en su casa encerrada, sin viajar e investigar, ella no podría relatar nada.

El conversatorio estuvo moderado por Gloria Alexandra Orejarena, quién cuestionó a las escritoras acerca de su experiencia narrando para la infancia, y su papel educativo inmerso en su obra.  En este evento cultural, Lozano, destacó sus obras y reafirmó su recorrido cultural con el fin de diferenciarse de la escritora española con su mismo nombre.

Por Leidy Juliana Peña Solano